Ocho años me incubaste,
hasta que por fin me buscaste.
Desprevenida,distraída y feliz te vi.
Una, dos, tres y mil veces fue así...
Me convenció tu canto,
me sedujo tu encanto,
y en tus redes caí. Ay de mí!
En remolinos nos fuimos,
en lava nos convertimos,
y sólo sé que cuando menos percibí,
ya vivías dentro de mí!
Assinar:
Postar comentários (Atom)

Nenhum comentário:
Postar um comentário