Me resguardo y aguardo
aquel día en que enfin,
te sienta en paz
dentro y fuera de mí.
Mi amor torturado
que está herido así,
huye, se esconde,
se niega a existir.
Déjalo quieto,
no le digas nada,
él ya no quiere
siquiera revivir,
momentos felices
o momentos tristes,
que lo asusten
y lo dejen sin fuerzas
para seguir.
Déjalo sordo,
déjalo mudo,
déjalo inmóvil,
pues es sólo así,
que día tras día
y noche tras noche,
logra en silencio
sobrevivir.
Assinar:
Postar comentários (Atom)

Nenhum comentário:
Postar um comentário